Durante la cuarentena, tuve que adaptarme a varios cambios y, por eso, modificar mis maneras de vivir, de comunicar y de trabajar. Esta nueva situación me permitió descubrir cosas que nunca había hecho o visto antes, y ha sido una fuente de aprendizaje enorme. Claro, no siempre era fácil vivir y trabajar en este contexto, pero después de todas estas semanas, me parece posible ahora hacer una evaluación de esta experiencia y analizar de manera concreta lo que aprendí y descubrí. Aquí está una lista de 10 cosas que aprendí para ilustrar este proceso único en mi vida:

  1. Utilizar las nuevas tecnologías como herramientas de apoyo a las relaciones sociales
  2. Gestionar el tiempo de manera eficiente para cumplir objetivos concretos cada día o semana
  3. Entender e intentar de gestionar mis emociones
  4. Resolver conflictos o dificultades utilizando la comunicación no violenta y la escucha activa (¡pero no todo el tiempo!)
  5. Disfrutar de las cosas pequeñas de la vida cotidiana y apreciar su valor
  6. Organizar momentos sola y estar contenta de sentirme independiente
  7. Dejar a las personas cuidarme cuando necesito apoyo y pedir ayuda
  8. Coser (¡Gracias Jola!)
  9. Cocinar algunas recetas vegetarianas (¡Gracias Jola de nuevo!)
  10. Leer el mapa de Europa correctamente para descubrir que San Marino es un país…

Para concluir, quiero añadir que escribir este artículo me permitió reflexionar sobre mi aprendizaje y, entonces, me ayudó a concretizar y entender mejor el proceso más general del Youthpass. Es algo nuevo para mí, pero que me parece muy importante para mi desarrollo personal. Estoy segura de que voy a añadir muchas nuevas cosas a esta lista en los meses que vienen, porque el voluntariado es una experiencia de aprendizaje continuo muy enriquecedora.

Adeline Laporte