experiencias

recuerdos desde turquía

[wpvideo tJWzQwjU]

Todavía con el horror por los recientes sucesos en Ankara, recibimos con alegría un video de nuestra querida voluntaria turca, Yesim, que entre 2013 y 2014 colaboró con el Servicio de Juventud de Avilés y puso toda su energía en enseñar el bosque-comestible a los/as jóvenes de los centros educativos de la zona. En el video resume cariñosamente lo que fue su proyecto de Servicio Voluntario Europeo junto a Giulia y Emiliano, de Italia. Seni seviyorum, Yesim!

experiencias

not just history II

foto grupal

Desde el 6 de Julio hasta el 19 de Agosto cuatro jóvenes de Asturias junto con una persona de apoyo han participado en un proyecto de Servicio Voluntario Europeo de corta duración en Veliki Preslav, un pequeño pueblo de Bulgaria.

El proyecto, denominado “Not just History II”, ha sido coordinado por la Fundación Open Space y su finalidad ha sido acercar a jóvenes de diversos países aspectos vinculados con la arqueología, tan arraigada en esta zona, y otros aspectos culturales de diversa índole.

Durante el proyecto, hemos ido recogiendo las impresiones de las personas que participaron en él:

Christian Rico ( 21 años)

“La experiencia está siendo muy buena. Aunque pensaba que el trabajo iba a ser diferente, me siento bien conmigo mismo porque veo que estoy ayudando al pueblo. La gente es muy maja y abierta, cada día que pasa me comunico mejor y me doy cuenta de que si quiero hacer un voluntariado de larga duración tengo que ponerme con el inglés nada mas llegar a casa. Por lo demás, Bulgaria es un país donde estoy aprendiendo a valorar las cosas que tengo mucho más, aquí la gente vive con lo que tiene y es feliz; es más, te dan algo a ti y se quedan sin ello, alucinante… Y por último, decir que de este viaje sólo saco cosas positivas para mi futuro. Gracias a Europa Aquí por facilitarme vivir esta experiencia, es impresionante”.

Conchi Fernández (18 años)

“Mi experiencia en Bulgaria hasta ahora ha sido muy buena. La gente es muy agradable, el pueblo es superacogedor y el trabajo es un poco duro pero se pasa genial con los compañeros, que hacen que el trabajo sea más ameno. Al principio me costó acostumbrarme un poco a la comida porque tiene un montón de especias y te acaba doliendo el estómago porque no estoy acostumbrada. Aparte del trabajo tenemos mucho tiempo libre y hemos ido a Shumen y Varna, dos ciudades de Bulgaria, y también a Rumania. Se acerca el final del voluntariado y me da realmente pena porque creo que de esta experiencia única me llevo a un montón de amigos a los cuales voy a echar de menos sin duda alguna, lo más seguro es que me quede con ganas de más”.

Edward Chávez (20 años)

“Mi experiencia en este SVE está siendo de lo mejor gracias a Europa Aquí. Cuando subí al avión tenía miedo por la incertidumbre. Cuando llegué y pasó la primera semana fue cuando conocí a los compañeros. Todos son muy buenos y amables. Me siento como en casa. Normalmente me despierto a las 6 de la mañana, me voy al trabajo y, aunque es duro, lo llevo bien. Después del trabajo, alrededor de las 12, preparo mi comida y luego tengo tiempo libre para conocer gente del pueblo, hacer lo que me gusta, quedar con los compañeros y muchas actividades más. Por la noche preparo mi cena y después de cenar solemos salir a dar una vuelta”.

Tania Artímez (19 años)

La experiencia en Veliki Preslav está siendo algo distinto a lo esperado, pero una experiencia única que yo recomendaría para gente con muchas ganas de trabajar en algo más o menos duro. Estamos viajando bastante, muchos viajes los hacemos en conjunto y otros en pequeños grupos. Hay muy buen rollo entre todos, la convivencia es buena y la gente del pueblo es muy agradable. El proyecto que realizamos consiste en dividirnos en grupos para después llevar a cabo excavaciones y limpieza de terreno. Tenemos muchos descansos y son pocas horas al día de trabajo. Lo que más me gusta del pueblo es el tiempo y las actividades que se llevan a cabo. Sin duda alguna, una gran experiencia”.

Cristina Fernández ( Persona de apoyo, 33 años)

Cuando se me propuso participar como asistente personal en este proyecto me pareció una idea genial. Hace dos años ya realicé mi voluntariado europeo en Eslovenia y quedé encantada con la experiencia, ademas he realizado varios intercambios juveniles como líder de grupo, con lo que he aprendido y me he enriquecido de lo que aporta la educación no formal. El poder compartir con jóvenes esta experiencia, sirviéndoles de apoyo, ayudándoles con el inglés y otros aspectos, me ha hecho aprender muchas cosas y ganar y ampliar competencias. El grupo, aunque en un principio muy diverso, ha sabido integrarse poco a poco y hacer piña, que creo que es lo importante. Cada día aprenden algo nuevo y aunque unos días son más duros que otros, en general se lo están pasando en grande. A pesar de que hay momentos en los que les cuesta comunicarse en inglés, poco a poco lo van haciendo y creo que también se dan cuenta de que no es lo más importante, que existen otras maneras de comunicarse y hacerse entender con la gente. En cuanto a nuestra asociación de acogida sólo puedo decir que nos ha facilitado enormemente todo, es una maravilla poder contar con ellos, al mínimo problema saben encontrar una solución, cosa que es de agradecer teniendo en cuenta el amplio número de voluntarios y actividades que se están llevando a cabo a lo largo de este proyecto de mes y medio. En cuanto al país, me llamó mucho la atención ya que lo desconocía por completo, y quizás fue un aliciente más para decidirme a participar. La gente es muy cercana y el vivir en un pueblo te hace apreciar todo lo que tienes en tu vida normal y no eres capaz de valorar. Las costumbres son distintas, los horarios, las comidas, etc. y creo que poco a poco hasta nos vamos acostumbrando a que nos digan “no” con la cabeza cuando quieren decir “sí” y “sí” cuando nos quieren decir “no”. Me ha sorprendido mucho que hay muy poca gente que se comunique en inglés y aunque España y Bulgaria estén lejos en el mapa es increíble la cantidad de canciones españolas que se escuchan en este país. Sin duda alguna mi valoración general del proyecto es más que positiva, estoy realizando actividades de ayuda al grupo español que me han gustado mucho y me he dado cuenta de que me gustaría continuar trabajando y colaborando en este tipo de proyectos. Han sido muchas experiencias increíbles: viajes por el país y países cercanos, la celebración de mi cumpleaños fuera de casa y hasta visita de amigos que han hecho de esta experiencia una experiencia única. ¡Gracias a Europa Aquí por contar contigo en esta experiencia!”.