Otra nota sobre Lo-Que-No-Debe-Ser-Nombrado

Otra nota sobre Lo-Que-No-Debe-Ser-Nombrado

Recuerdo que en mi evaluación intermedia me preguntaron como quiero que se acabe mi proyecto de voluntariado contesté que no quiero que se acabe. Y, como en el cuento, mi deseo se hizo realidad – pero, como en el cuento, las condiciones son muy distintas de lo que esperaba. Me quedo en el Patio algunas semanas más porque lo quise, pero también porque no tango opción para irme.

Para finales de abril tuve programada una nota de despedida, pero ahora no es posible escribir ni hablar de lo que nos apetece, solo hay un tema que se puede mencionar, hay que olvidar todo lo demás. No voy a decir cual es el tema. Es un acertijo para las lectoras del futuro.

Me imagino que la mayoría de las lectoras de este blog sois la personas del Patio o las futuras voluntarias que estáis pensando si solicitar el proyecto aquí. Lo que quiero decir es que el Patio es el mejor sitio en el mundo, habitualmente y también durante Lo-Que-No-Debe-Ser-Nombrado. Muchas gracias para todas las personas que están alrededor mía, mis compañeras del piso y de teletrabajo, y todas estas animadas para hacer cosas en los tiempos que no lo favorecen.  Gracias por la energía, sonrisas, paciencia, por compartir momentos malos, los buenos y los no definidos, por acordar y entender que cada una tiene necesita su tiempo y tiene sus maneras de gestionar Lo-Que-No-Se-Puede-Mencionar y toda la vida.

¡Y muchas gracias a ti, terraza, por darme fuerza!

Cómo mi proyecto de voluntariado se adaptó a la cuarentena

Cómo mi proyecto de voluntariado se adaptó a la cuarentena

Antes de la cuarentena, mi proyecto estaba basado en trabajo en la oficina todas las mañanas y actividades con los grupos de jóvenes del Patio casi todas las tardes. Trabajaba sobre algunos juegos, buscaba ideas sobre las temáticas tal como el bullying o la comunicación a través de las redes sociales, y diseñaba visuales y herramientas de comunicación sobre el voluntariado para Europa Aquí.

Con la cuarentena, tuvimos que adaptar mis tareas. En efecto, ya no era posible organizar las actividades semanales y ver a los jóvenes. Entonces, decidimos adaptar mis tareas para hacerlas desde casa, principalmente online.

Ahora sigo con las misiones de comunicación para Europa Aquí, creando videos tutoriales sobre el portal del Cuerpo europeo de solidaridad, diseñando un folleto sobre los intercambios juveniles y publicando algunos carteles para anunciar y presentar las actividades del mes.

Pero una nueva dimensión se ha añadido a mi proyecto: los videos en directo en Facebook e Instagram. Nunca había hecho una actividad en directo y, gracias a esta situación excepcional, tuve la oportunidad de hacerlo varias veces con mi compañera Jola, sobre el tema del voluntariado europeo. Me gustaron mucho estas actividades porque podía compartir estos momentos con ella pero también con la gente que estaba viendo estos videos y enviando comentarios de apoyo. Así descubrí una nueva forma de comunicación y de conexión social a pesar de la distancia.

¡Gracias por compartir estos momentos conmigo, tengo muchas ganas de veros de nuevo!

Adeline Laporte

Durante la cuarentena y después, compartir momentos y actividades para conocernos mejor

Durante la cuarentena y después, compartir momentos y actividades para conocernos mejor

A veces, es muy complicado conocer a nuevas personas, particularmente cuando se trata de un ámbito multicultural. En general, el primer contacto es bastante sencillo, porque es casi obligatorio y que todo el mundo quiere romper el hielo para sentirse bien. Pero lo más difícil es salir de este inicio un poco superficial para conocer realmente a las personas y empezar relaciones verdaderas.

Durante la cuarentena, me di cuenta de la importancia de planificar tareas, actividades y momentos juntxs para construir una esfera de confianza y relaciones interpersonales más fuertes y auténticas. Se trató por ejemplo de cocinar juntxs algunos brownies, hummus, pizzas o “parrillada” adentro utilizando el horno. Se añadieron algunos momentos de fiesta con música para bailar, reír y relajarnos. Después de este primer paso de descubrimiento, empezamos pensar en juegos en los cuales podíamos contestar a preguntas sobre nuestra vida o nuestras opiniones, utilizando dados con imágenes o cuestionarios que habíamos encontrado en el internet. Empezamos también a planificar almuerzos y cenas comunes todos los días, a las 13:30 y a las 20:30. A veces compartimos algunos desayunos cuando nuestros ritmos de vida coincidían. Por fin, tuvé la oportunidad y la suerte de poder trabajar, estudiar, aprender a coser o tomar el sol en la terraza en buena compañía, lo que me permitió sentirme apoyada, además de luchar contra la soledad que aparece rápidamente en situaciones de aislamiento.

Gracias a estos momentos, hemos aprendido muchísimas cosas sobre las personas con las cuales vivimos, tanto como sobre nosotrxs mismxs. Nuestras diferencias, que parecían enormes antes, casi ya no son visibles, porque hemos aprendido a vivir con ellas tras conocerlas y entenderlas. Ahora, solo miramos nuestras similitudes y las cosas que nos permiten completarnos y aprender para madurar.

Adeline Laporte

Primera semana en la cuarentena

Primera semana en la cuarentena

Siendo sincero, es el periodo más difícil de mi vida  (no debido al virus Corona).  Esta es una semana inusual.Normalmente  siempre vamos a escuelas e instituciones para ofrecer actividades, mientras que esta vez tuvimos que quedarnos en casa y trabajar dentro de la casa. Esto es lo que les ha pasado a todo el mundo que trabajan desde casa por la cuarentena del corona Virus.

De hecho, esta es mi semana. No sé cómo pasó o cómo fue. Solo me despertaba tarde todos los días, excepto los días de las reuniones en la mañana, y que no duermo por la noche porque estoy pensando mucho en la situación en la que mi madre, mi hermana y el mundo se encuentran. Pero a pesar de eso, mi obligación es aprender, aunque sea cosas sencillas, por ejemplo: el idioma, el diseño de logos, escribir para nuestro blog y formación sobre varias habilidades para  poder aplicarlas en el desarrollo de los proyectos en los que trabajamos dentro del patio.

También trabajé en  diseñar algunos juegos para los jóvenes con los que trabajamos. Esto fue a través del libro «100 formas de animar grupos». Zulema  me pidió que eligiera cinco juegos o más y le contará porque serían beneficiosos y útiles para los jóvenes del transit. Además estos juegos tenían que ayudar a mejorar el trabajo en grupo.

Asturias, tierra de diversidad

Asturias, tierra de diversidad

Jola:

Marzo va a ser un mes muy intenso para mí. Me apunte al curso básico de asturianu y, como empollona desde el nacimiento, voy a estudiar todos los días, llevar mi libro de gramática siempre en la mochila y sacarlo en todos mis ratos libres.

Se, que hay mucha gente, que sabe español y lee este blog, pero nunca ha ido a España e igual ni siguiera sabe, que es Asturias. Ya no voy a mencionar, que ni toros ni flamenco no son parte de la cultura asturiana (tampoco zapatos no-impermeables), creo que eso ya habéis adivinado. El nombre oficial de la región es Principado de Asturias, y la princesa es la mar, que reina aquí y decide sobre la vida y la muerte de su gente (o por lo menos sobre la posibilidad de salir de casa en el día de lluvia y viento como hoy).

Lo que si forma parte de la cultura asturiana, es su llingua. Por ahora no he tenido oportunidad de familiarizarme con el idioma, porque su uso en las ciudades no es muy común, así que hay dos maneras de aprender: mudarse al campo o ir al curso. En este momento de mi vida mudanza no es la opción real, entonces estuve muy feliz cuando encontré el curso.

Llingua asturiana pertenece al subgrupo de familia de lenguas romances, y su familiar más cercano es el castellano, como podéis ver en el árbol abajo. ¿Igual esta conexión tan cercana es una de las razones porque el asturianu no es uno de los idiomas oficiales de España? A la primera vista parece, que basta con cambiar o de castellano por u (como en la palabra pueblu), l por ll (llibre) y as por es (gracies) y ya hablas asturianu, pero la realidad es mucho más compleja, ¡pero eso ya os contaré más tarde!

 

Las zonas donde se usa asturianu (o asturleonés) aparecen en verde

 

Estoy muy emocionada y agradecida, que tengo oportunidad de participar en otro proceso de cuidar la diversidad que está a mi alrededor. En Asturias primero he aprendido mucho sobre biodiversidad, luego sobre las diferencias entre personas y culturas y ahora es el tiempo de la diversidad lingüística.

Igual algún día podré escribir alguna nota en asturianu, ¡stay tuned!

Lo bueno y lo malo de la convivencia entre voluntarixs

Lo bueno y lo malo de la convivencia entre voluntarixs

El voluntariado es una experiencia de intercambio cultural a dentro de una organización en la cual los voluntarixs trabajan, tanto como en su casa, que comparten con otros voluntarixs de diferentes países. La idea de compartir esta experiencia con otras personas que tienen los mismos objetivos, las mismas ganas y más o menos la misma edad es muy tranquilizadora. Te da las expectativas de vivir una experiencia humana única con ellxs, haciendo un montón de cosas juntxs: viajar, aprender el idioma, descubrir la ciudad, salir de fiesta… Con ellxs, vas a aprender palabras, recetas de cocina y elementos culturales de diferentes países además de explicar y presentar tu propia cultura. También vas a tener la oportunidad de siempre tener alguien con quién hablar y para apoyarte cuando te sientes mal, porque en este ambiente de intercambio nace la solidaridad. En esta aventura no estarás solx, pensarás en “equipo” y en “colectivo”.

 

Sin embargo, la vida cotidiana con otrxs voluntarixs no siempre es tan ideal y perfecta. Existen muchas dificultades en esta convivencia, que son principalmente las consecuencias de las diferencias culturales y personales. No todo el mundo tiene el mismo ritmo y la misma manera de vivir. Entonces, conviven diferentes culturas, maneras de pensar, comportamientos, hábitos y valores que se enfrentan y pueden crear choques culturales y, a veces, algunos conflictos. Por ejemplo, en la convivencia aparece la dificultad de compartir las tareas de limpieza, mientras no todo el mundo tiene la misma definición de la limpieza o de quien tiene el papel de limpiar en la casa. Estos pequeños problemas de la vida cotidiana parecen bastante sencillos, pero resolverlos entre personas que no se entienden porque no hablan el mismo idioma los convierten en desafíos más difíciles. Con el tema del idioma viene el tema de la comunicación, que en estas situaciones es ineficiente o falta totalmente. Aquí aparecen nuevas tensiones que pueden generar soledad, es decir lo opuesto de lo que estabas esperando.

 

Tras esta presentación de lo bueno y de lo malo de la convivencia entre voluntarixs, lo importante es concentrarse sobre lo que se puede hacer para hacer frente a los obstáculos que pueden aparecer. Si ahora ya no tengo todas las soluciones porque sigo siendo buscándolas, puedo compartir algunas ideas. En mi opinión, lo más importante es prepararse a hacer esfuerzos enormes de pedagogía, paciencia, comprensión y comunicación. Entonces, es fundamental tener la capacidad de analizar las situaciones a través de los diferentes puntos de vista que existen y siempre cuestionarse para encontrar acuerdos. Eso es el punto principal de mi proceso de aprendizaje durante mi experiencia de voluntariado aquí, porque se trata de habilidades que van a ser útiles y esenciales durante todo el resto de mi vida. En efecto, son signos de madurez e inteligencia social que son indispensables para enfrentarse al mundo profesional y social de manera positiva, y entonces estar listx para aprender cada vez más cosas en el futuro a través de los nuevos encuentros que van a aparecer.

Adeline Laporte