Liebe Leute,
¿Alles gut? Yo estoy muy bien, en mi recta final del voluntariado. ¿Quién lo iba a decir, verdad? Parece que fuese ayer cuando estaba haciendo la maleta gigantesca para venirme a Berlín y ahora… Unos días y se acaba… Pero bueno, no nos vamos a poner tristes de la vida y vamos a disfrutar las ultimas semanas ahora que el calor ha llegado aquí (31º para morir).
Hoy vengo a contaros sobre una experiencia que no forma parte de mi trabajo en mi oficina peeeero que ha sido una parte esencial de mi experiencia de voluntariado.
El pasado 16 de Junio he formado parte de una experiencia de teatro immersivo en Berlin!  Sí sí, como lo lees. He sido uno de los performers en una pequeña producción que ha tenido lugar durante 48h Neukölln (un evento artístico en el que todo el barrio de Neukölln se llena de arte durante 48 horas).
“Blossom in the dust: A Doomsday Experience” (Florecer en el polvo: una experiencia apocalíptica), creada por la compañía teatral ROUGH TRIANGLE, es una experiencia teatral inmersiva donde los espectadores pasan a ser parte activa de la trama participando en los debates, realizando diferentes juegos y tomando decisiones.
Cuando el fin del mundo se está acercando, un grupo de personas consiguen crear un bunker el cual puede proveer de los recursos suficientes a un número limitado de personas. Este reducido número de personas deberá pasar diferentes pruebas para demostrar que serán capaces de sobrevivir en colectividad una vez hayan pasado a nuestro bunker.
¿Por qué me decido a contar esto como mi experiencia en mi voluntariado? Porque irse un año fuera no significa solo que estarás trabajando en un lugar distinto, es que crearas nuevas relaciones y amistades que te llevarán a hacer actividades que nunca hubieses pensado o que has hecho en el pasado pero habías olvidado. Para mi, haber tenido la oportunidad de encarnar a Twig, ese pequeño personaje tonto que jugaba entre los espectadores y les intentaba hacer reír me ha hecho recordar lo feliz que yo era cuando hacía teatro, lo que realmente me importaba que había dejado un poco de lado. ¿Quién sabe a donde me puede llevar esta esperiencia? Por ahora, me voy a hacer la maleta que en unos días me vuelvo a casa… Pero de vacaciones.
¡Un abrazo a todas!