Ojalá hubiera durado más!

Una semana increíble en un verdadero castillo medieval de Toledo (piscina incluida, pero no medieval) con gente genial y muchísimo sol (no podéis imaginar cuánto lo echaba de menos).

Hay que decir que al comienzo no tenía grandes expectativas, sólo un poco de ganas de viajar, pero al final… Es que a veces cuando uno parte ya quiere volver pero cuando llega el momento de volver… bueno, lo sabéis. 

Resumiendo : actividades interesantes, piscina y fiesta todos los días sólo representan una pequeña parte de una semana que no olvidaré aunque viviera cien años, las personas que he conocido han sido lo más importante.

Y la comida, sin duda!