¡Hola! Futuros/as Voluntarios/as,

Me llamo Natán y tengo 26 años. El año pasado con una beca de prácticas a nivel europeo realicé una estancia de tres meses como profesor de Biología y Geología en un instituto italiano. Aquí me encontré bajo la situación de tener en mi propia clase, a una alumna que presentaba una discapacidad, no supe reaccionar ante tal panorama, nadie me lo había enseñado, por ello, decidí buscar e iniciar un voluntariado relacionado con este tema.

Encontré dicho proyecto y actualmente, me encuentro realizando el voluntariado (EVS/ECS) en un pueblo que se llama Pordenone, al norte de Italia. Voluntariado que realizo en una asociación (ANFFAS Onlus de Pordenone) que trabaja y ayuda a personas que presentan una discapacidad grave, y que a la vez realiza proyectos con las escuelas e institutos de la zona, para dar conocer la situación de estas personas, las situaciones de dificultad que pasan en su día a día, etc.

Llevo ya casi un mes de voluntariado, y la verdad el inicio no ha sido fácil ¡¡¡He salido de mi zona de confort!!! Por ello, no os puedo decir que durante estas primeras semanas todo ha sido y/o es un camino de rosas, pero tras la dificultad de los primeras semanas (encontrarse “solo” en una ciudad extranjera, dónde no conoces a nadie, donde las barrearas idiomáticas no te ayudan, etc), llega un momento en el que te adaptas a todo aquello que te preocupaba o asustaba… ¡Ya no estás “solo”! (y nunca lo has estado, hay una gran cantidad de personas dispuestas a ayudarte para cualquier cosa y en cualquier momento), además, empiezas a conocer gente (de la asociación, del curso de idiomas, en algún evento, …) y se empieza a consolidar lo que será tu vida en los próximos meses.

La verdad, os puedo decir que, tras las dificultades iniciales, me estoy adaptando muy bien y me siento muy cómodo y feliz con el proyecto que apenas he iniciado.

Aún me quedan 11 meses, que seguramente serán geniales.