Este mes ha sido un mes maravilloso lleno de sorpresas y nuevos aprendizajes para acercarnos a la convivencia perfecta, en un entorno multicultural.

Es el primer Ramadán en mi vida que vivo lejos de mi madre y mi hermana, algo difícil, pero pude superarlo y enfocarme en mi voluntariado. Esta dificultad para centrarme en el trabajo fue el resultado de muchas presiones y los acontecimientos que me sucedieron. Sin embargo, logré hacerlo bien antes de perder el control. Esto me llevó a levantarme nuevamente y sumergirme en esta experiencia única de mi vida … la experiencia del voluntariado.
Me alegro que, durante este período, aprendí nuevas acciones y formas de trabajar y solo fui consciente de ellos cuando comence esta experiencia.

Siento que cada día estoy mejorando, tengo la voluntad de continuar para compensar lo que me perdí debido a la cuarentena. Este es mi objetivo en los días o meses restantes hasta el final.