¡No hay duda, el verano es la mas rápida de las estaciones!

Los días se alargaban ya cuando, por primera vez, aterricé en Asturias. Una región que apenas sabía que existía y que ahora, con el sol que se pone cada día un poco antes, se convertirá en una parte importante de mis recuerdos.

La experiencía del voluntariado en otro país me ha permitido conocer nuevos sitios, personas y culturas y también aprender algo de mí mismo.De estos meses se me quedará sobre todo el tiempo pasado con los jovenes de mis proyectos y todo lo que supieron transmitirme y enseñarme, pero también se me quedaran los momentos divertidos durante la fomación con los otros voluntarios de España y todas las personas que he conocido aquí en Avilés.

Las actividades en los institutos, el intercambio en Francia, la semana en Toledo, las pachangas y los amigos que vinieron a verme ( incluso mi madre !) hicieron que estos meses lejos de casa se parasan casi sin que me diera cuenta. Por todo eso también tengo que agradecer a las personas de mi asociación el apoyo que siempre me han dado.

En fin, vuelvo a casa enriquecido (bueno, no economicamente ajaja) y con la conciencia de haber vivido una experiencía que me arrepentiría de no haber vivido.

Entonces digo:

¡gracias Avilés y hasta luego! 🙂