¡Nuevo voluntario!

¡Nuevo voluntario!

Hola a todos, soy Olivier Forest el nuevo voluntario de nuestro famoso El Patio de
Avilés. Soy un joven francés de 24 años que quiere vivir un montón de nuevas experiencias en
diferentes entornos. Si he decidido hacer este voluntariado es porque me gusta viajar y
descubrir otra cultura, otra forma de ver las cosas. Me gusta porque me permite cambiar mi
punto de vista sobre las cosas para tener un punto de vista más global, descubriendo una
nueva cultura, nuevas personas, con nuevos retos y situaciones para conocer una nueva
verdad.
Para ilustrar esto me gusta esta imagen de abajo que muestra que dependiendo de la
forma en que se mire un objeto se puede pensar que son 2 cosas totalmente diferentes.

La idea del voluntariado se me ocurrió hace poco más de un año. Acababa de terminar
otro voluntariado en Francia que me había gustado mucho y se me ocurrió de forma un poco
natural, me dije que el año que viene haría un voluntariado y esta idea se quedó, maduró y
aquí estoy.

Mi actividad principal aquí es organizar sesiones con jóvenes que están cerca de
abandonar la escuela para ayudarles a abrir sus perspectivas de vida más allá de la escuela,
abrir su campo de posibilidades. Además, el español es un idioma que me parece muy bonito.
A menudo escuchaba a mi ex hablar en español y me gustaba, así que el deseo de aprender
este idioma creció en mí.

También me encantó encontrar esta oferta de voluntariado en Avilés porque está muy
cerca del océano y tengo muchas ganas de mejorar mis habilidades de surf. De los 15 a los 20
años practicaba wakeboard cable (snowboard en el agua) durante la temporada de verano y
me lo pasaba muy bien. Así que el surf me hace cosquillas desde hace mucho tiempo y estoy
feliz de poder, a partir de marzo si todo va bien, hacer realidad este deseo.

En cuanto a mi trayectoria vital, hice 2 años y 2 meses de estudios de economía. Lo
dejé al principio del tercer año, mientras hacía un intercambio universitario en India. Sin
embargo, no volví a casa de inmediato. Trabajé como voluntario en un restaurante indio
durante 2 meses y seguí cursos de meditación, luego mi ex se unió a mí y viajamos durante casi
2 meses por el sur y el norte de India, pasando incluso por Nepal.

Después, cuando volví, trabajé durante un año y medio en la granja ecológica de mi padre y
luego me fui a vivir a Grenoble durante dos años. Así que hice el voluntariado allí (8 meses),
también trabajé en una heladería, en un internado y en un bar e hice 3 formaciones en el
campo de la medicina alternativa (Hipnosis Ericksoniana, Magnetismo y Medicina China).
Para ser sincero, no sé exactamente qué quiero hacer en la vida. Sólo sé que mi
objetivo es desarrollar mi ser, adquirir muchas habilidades, convertirme en un ser humano
más completo y feliz.

Por lo demás, me encanta el deporte, así que si lees este artículo y también te gusta el
deporte, no dudes en ponerte en contacto conmigo (respetando las medidas de seguridad, por
supuesto). También quiero descubrir el pádel. 😀
Viajar también es una gran parte de mi vida, tuve la oportunidad de hacer algunos
viajes bonitos como una gira europea a dedo en el verano de 2015 y sigo haciendo autostop
para moverme cuando puedo, me encanta :D. Le pone un poco de aventura a mi vida diaria.

Para terminar mi presentación es esencial que evoque mi amor por la espiritualidad.
Me planteé preguntas existenciales desde muy joven y, aunque la llegada de estas preguntas
fue bastante dura al principio, pude desarrollar una poderosa fe (no religiosa) que desde
entonces me ha aportado mucha paz y da sentido a mi vida. Si Te interesa, también podemos
hablar de eso con mucho gusto.

Así que esta es mi presentación, pero si quieres saber más y conocer una o varias de
las mil historias que han forjado este camino, no dudes en ponerte en contacto conmigo para
que podamos compartir nuestras experiencias de vida. Mi Instagram es @olivierforest24.

El fruto de las constelaciones 

El fruto de las constelaciones 

Hace mucho tiempo, en la comarca de Avilés, cuando no había estrellas en el cielo, había un árbol y sólo uno que tenía una característica muy especial.  El fruto de este árbol, una especie de bellota que aún hoy se puede ver al pasear por las costas de la región, era parecido al fruto de la foto con una diferencia: la bellota de este árbol único formaba una estrella de 6 puntas. Además, tenía la increíble característica de ser irrompible. Los lugareños estaban muy intrigados y una leyenda contaba que en su interior se escondía una gema incomparable, una piedra incluso más preciosa que el oro. Así que todos los aldeanos intentaron todo tipo de técnicas para abrirlo, pero todos los intentos fueron un fracaso.

Un día un niño cogió la bellota sin saber nada de la leyenda, sólo porque le pareció bonita ya que no era común una bellota con una estrella de 6 puntas. La quería mucho, dormía con él todas las noches y le contaba historias. Un día, la bellota se abrió, revelando la sublime piedra que brillaba con mil destellos. El niño estaba tan asombrado que lo mostró con alegría a todo el pueblo. Todos se asombraron de su belleza y preguntaron al niño apresuradamente cómo lo había hecho abrir. Simplemente respondió: «Lo he mimado con todo mi corazón». 

  Todos los habitantes fueron entonces a recoger una fruta y la mimaron lo mejor que pudieron, pero sólo los que tenían un gran corazón lograron que la fruta revelara su belleza oculta. Personas de diferentes partes del país vinieron a comprar esta piedra, algunos ofrecieron hasta 100 caballos por una sola piedra, pero en cuanto se realizaba una transacción, en cuanto alguien se atrevía a vender la piedra, ésta desaparecía. 

El rey de este país, ávido de más y más riquezas, pensó un día que quería estas piedras, las querían todas. Envió al ejército que robó todas las piedras, pero por supuesto todas desaparecieron. Los habitantes volvieron entonces al árbol para recoger nuevos frutos, pero también había desaparecido. 

Algún tiempo después, el niño descubrió en su jardín que había aparecido un brote. Lo regó, le envió sus más bellos sentimientos con su corazón puro y un día vio algo inesperado. En una de las hojas estaba escrito: «Escóndeme donde nadie me pueda encontrar y te concederé un deseo. Gracias». Enseguida supo de qué árbol se trataba, no dudó ni un segundo, sabía exactamente el lugar perfecto. Entonces recuperó el retoño con cuidado, cogió la barca de sus padres y remó durante horas y horas hasta que se encontró en medio del océano. Se sumergió en las profundidades con el joven árbol en las manos y lo depositó en el fondo del mar. 

En ese momento, pidió un deseo: Cada vez que se realizara un gran acto de amor en el mundo, uno de los frutos se abriría e iluminará el cielo y la noche. Las hermosas piedras estarían entonces tan lejos que ningún humano podría tocarlas. Cuando acabo, intentó subirse con el poco aire que le quedaba en los pulmones, pero fracasó y murió. En ese momento se abrió una de las frutas y apareció la primera estrella del cielo.

¿Que hora es en Asturias?

¿Que hora es en Asturias?

Por: Marten Reinstra

Creo que una cosa en que los españoles y los holandeses son muy diferentes es la manera en que organizan el horario del día. Fue algo a lo que a veces me costó adaptarme durante las primeras semanas. También me parece interesante porque tiene tantos efectos en el aspecto cultural. Te comparto lo que a mi se pareció destacable.

Echa la culpa a los nazis
Para empezar, es bastante extraño que Ámsterdam y Avilés estén en la misma zona horaria, aunque Ámsterdam está unos 750 kilómetros al este. Esto significa que el sol sale mucho mas tarde aquí en Avilés. Yo estoy acostumbrado que haya luz a las ocho. Claro, el sol también se pone más tarde aquí. Por eso, los días en Ámsterdam parecen más cortos durante el invierno. ¿Por qué están en el mismo horario los dos países? En realidad, el horario es de Europa central. Cuando los nazis invadieron muchos países durante la segunda guerra mundial, introdujeron su propio horario. En España, Franco decidió que lo quería también, como prueba de solidaridad con Alemania. Después de la guerra todo el mundo se había acostumbrado y lo dejaron así.

Mi mente holandesa
A veces parece que los españoles hacen todas las cosas más tarde. Un ejemplo: en Holanda las doce se llama ‘mediodía’. ¡Ya estamos a la mitad del día! Empieza la tarde exactamente a esta hora. Aquí es diferente, ya que las doce es media mañana’ y queda mucho del día. La tarde empieza después de la comida. ¿A qué hora es? Eso depende de la hora de la comida. Esto fue difícil de comprender para mi mente holandesa en que todo debe ser exacto.

Esperando la comida con impaciencia
La comida es otra cosa particular. En Holanda almorzamos ligero y rápido. Unos bocadillos de mano, tal vez una ensalada y se puede continuar trabajando media hora después. En España la comida se suele consumir en casa con la familia y tomarse su tiempo. De hecho, me gusta porque es muy sociable. También, ya que se come mucho, mucha gente descansa o hace una siesta. La cosa más difícil para mí es que la comida es mucho más tarde que el almuerzo holandés. Desde las doce ya puedo comer, pero aquí a veces esperan hasta las tres y media y yo muero de hambre.

La cena de los españoles
Es muy gracioso contar a mis amigos holandeses sobre las diferencias del horario. Se asombran mucho cuando les cuento sobre estas cosas y hacen muchas preguntas. Lo más famoso ahí es la cena de los españoles, porque nadie en Holanda entiende por qué es tan tarde. En mi país, es muy común cenar a las seis. Entonces dicen, por ejemplo: «Cómo pueden dormir bien con el estómago lleno?» Los dos horarios tienen sus ventajas y hago un esfuerzo para adaptarme a España, aunque todavía no estoy enteramente convencido. Tal vez será más fácil durante el verano…

 

 

Ir a Asturias (parte 2) – Viajar durante la pandemia

Ir a Asturias (parte 2) – Viajar durante la pandemia

Por: Marten Reinstra

Antes de mi salida había muchas incertidumbres y no era solo por el covid. Había una situación particular en España que no se habían aprobado presupuestos nuevos desde 2017. El proyecto voluntariado depende de estos fondos y por eso no podíamos empezar. La fecha de inicio seguía retrasándose. ¡Después de una larga espera, recibimos finalmente la confirmación!

Cinco días antes de salir
Mi co-voluntario de Francia, Olivier, mandó un correo contando que no podía venir todavía. Planeamos que Olivier viajaría a Avilés conmigo, vive justamente a la mitad de mi camino desde Ámsterdam entonces era perfecto para ambos. Además, como holandés no podría reservar en ningún hotel en Francia por el riesgo de contagio. ¿Que pasó? Francia había llevado a cabo un nuevo confinamiento estricto y por eso Olivier ya no podia salir ni del país,ni de su casa hasta nuevo aviso. Algo muy frustrante para el, ya que llevábamos preparando el viaje durante meses, pero se quedó muy relajado. Olivier dijo que hay cosas peores en el mundo. Para mi tranquilidad todavía le podía visitar como escala y conocerle.

¡Día de salida!
Había llegado el momento de irme. Estaba un poco estresado porque sería mi primer viaje en coche solo tan largo y al mismo tiempo tenía que viajar a través de países con diferentes restricciones para la pandemia. Un día antes de mi salida mi padre me preguntó si tenia seguro de viaje, normalmente la respuesta sería: sí, sin duda, pero con la situación de la pandemia no tenía idea. Justamente antes de salirme estaba llamando la compañía de seguros para comprobarlo. Después: ir al centro de salud para un test PCR porque para viajar a España necesitaba un resultado negativo 72 horas previas a la llegada. Además, me traje un documento oficial que explicaba porque viajaba a España como extranjero. Simplemente tenía que asumir que sería negativo, ya que estaría en camino mucho tiempo antes de que llegara el resultado.

En camino
La distancia hasta Avilés es unos 1.700 kilómetros desde mi casa. Por eso, quería hacer el viaje en tres partes, con una escala a ver a mi tío que vive en Luxemburgo y una escala en casa de Olivier. Entonces, fui a Luxemburgo primero. Fue una experiencia muy extraña llegar allí, porque en aquel tiempo la hostelería en Holanda estaba cerrada. En Luxemburgo estaba al revés: casi no había restricciones de movilidad. Había muchos coches en las carreteras y mucha gente en los restaurantes. Al día siguiente entré en Francia y fue todo lo contrario: todas las carreteras estaban vacías. Me sentí como si estuviera en otro mundo. Tanto en Francia como en España me puse un poco nervioso cuando vi a algún policía, por miedo a que me enviaran de vuelta. Al final, el viaje fue bastante bien. Escuché mucha música, el nuevo audiolibro de Barack Obama (te lo recomiendo) y no me aburrí. Después de tres días en coche, ¡llegué a Avilés!

 

 

Ir a Asturias (parte 1) – El mundo de los coches

Ir a Asturias (parte 1) – El mundo de los coches

Por: Marten Reinstra

Para mi, un coche siempre no ha sido más que una cosa útil y contaminante que te lleva de punto A al punto B. No me interesaba cual coche era. Tampoco tenía un coche viviendo en Ámsterdam porque allí se puede hacer todo en bici y tren. Sin embargo, para venir a Avilés decidí comprar mi propio coche, así podría traerme mas cosas que en un avión o autobús y me imaginaba que en Asturias sería más fácil ir a muchos sitios en coche. ¡Entonces empecé a buscar uno de segunda mano! Se abrió un nuevo mundo entero, el mundo de los coches. Tenía que decidir sobre el tipo del coche que quería, la marca, la edad, el kilometraje y el precio. Después mucha investigación aprendí tres cosas importantes:

  1. Coches asiáticos son siempre más fiables y entonces más baratos porque necesitan menos mantenimiento.
  2. Es mejor buscar un coche feo ya que es aún más barato. Y yo quería lo más barato que posible.
  3. Prefiero un coche en que se caben muchas cosas. Por ejemplo, una tabla de surf o una bicicleta.

Asturianos y sus furgonetas
Finalmente encontré el modelo perfecto a un precio que no estaba malo. Es un coche asiático, feo y grande. ¡Perfecto entonces! Aquí en Avilés parece que todo el mundo tiene un coche. Lo que me gusta mucho es que muchos son furgonetas que se usa para dormir en playas y otros sitios bonitos en Asturias. Así los asturianos pueden pasar mucho tiempo en la naturaleza y me parece muy guay.

¿Automovilista para toda la vida?
También me he dado cuenta de que tener un coche es carísimo, solo por el seguro y los impuestos en los Países Bajos pago €100 por mes. Eso lo pagas sin ni siquiera usarlo. Muchos amigos me dijeron: “ahora que has sentido el lujo de tener un coche, no prescindirás.” Pero no me puedo imaginar que me quede con el coche cuando vuelva a Ámsterdam con tantas alternativas para moverme allí. El futuro lo dirá.