Por: Marten

¿Que tienen en común Le Corbusier, Brasilia y Oscar Niemeyer? Todo esto y mucho más estuvimos reflexionando junto con el grupo de jóvenes del proyecto Diversity Sparkles en la formación que preparé para ellos. Me interesa mucho este tema porque estudié sociología urbana. Dentro del voluntariado europeo tengo ahora la posibilidad de investigar y contar algunas historias sobre el desarollo urbana que a mi me gustan mucho. Aquí va una…

 

Una arquitectura más pura…
Durante la revolución industrial nació la arquitectura modernista. En el siglo 19 fue posible producir acero a gran escala. Los nuevos edificios empezaron a tener grandes ventanas. Eran más altos, más ligeros y más abiertos. A principios del siglo 20, algunos arquitectos jóvenes desarrollaron una forma de arquitectura moderna en la cual este lema era fundamental: la forma sigue a la función. Esto significa que un edificio no debe tener ninguna ornamentación innecesaria. Según esta teoría las casas ya no son viviendas, son máquinas para vivir. Estos arquitectos creían también que era necesario que edificios nuevos se desvincularan de la referencia histórica. Así sería una forma de arquitectura más pura, reducida a la base.

 

La torre Eiffel es un ejemplo simbólico de este nuevo estilo de construcción.

 

Una idea sencilla y radical
Uno de los más claros exponentes de la arquitectura modernista era un arquitecto suizo: Le Corbusier (1887 – 1965). En los años veinte introdujo una idea de planificación urbana totalmente nueva y radicalmente diferente de cómo habían sido las ciudades hasta entonces: el Plan Voisin. Con este plan, argumentó que las diferentes funciones de la ciudad: como la residencial, la profesional y la comercial, deberían estar zonificadas de forma totalmente separada unas de otras. Y el medio de transporte entre estas zonas también era algo nuevo: el coche. Además, Le Corbusier propuso derribar París y empezar de nuevo. El Plan Voisin es interesante porque ofrece pensar en ciudades de una manera completamente diferente. Fue una idea sencilla y radical.

 

Una maqueta del Plan Voisin

 

La arquitectura modernista se hizo popular
Después de la guerra civil y la segunda guerra mundial, muchas ciudades de Europa estaban destruidas. Así que, fue necesario construir muchas casas nuevas. Además, mucha gente quería romper con el pasado después de la guerra. Qué suerte que había un nuevo estilo de construcción que rompiera con el pasado y además fuera barato y eficiente. Entonces, en los años 40 y 50, la arquitectura modernista y especialmente el Plan Voisin se hizo muy popular.

Un cambio que nadie esperaba
Hoy en día, sabemos que el Plan Voisin tenía también fuertes desventajas. Para nombrar una: si la forma sigue a la función, tienes que predecir el futuro de esa función. Aunque, ¿cuántos edificios siguen teniendo su función original diez o veinte años después? Las actividades funcionales siempre cambian. Esto no significa que no se puede diseñar cosas, pero hay que ser bastante flexible. Por ejemplo, la pandemia, desde hace un año, muchas personas trabajan desde casa. Esto ha cambiado intensamente el uso de nuestro hogar y nadie lo esperaba.

La vergüenza de Oscar Niemeyer
Un ejemplo de una ciudad que fue diseñada según el Plan Voisin es Brasilia: la capital de Brasil. ¿El diseñador? ¡Oscar Niemeyer! Nunca he estado en Brasilia pero a mi me parece una ciudad fatal. Porque el diseño es súper amplio, todo está lejos y tendrás que utilizar el coche para cualquier desplzamiento. Yo personalmente prefiero ciudades en que las cosas estén cerca, así que se pueda desplazarse a pie o en bici. Además, el espacio verde de Brasilia me parece muy aburrido, ¡es todo césped! En una ciudad cerca de la selva amazónica. ¡Debería darte vergüenza, Oscar!

 

Brasilia